
En nuestro clima costero, las bajas temperaturas suelen estar acompañadas por elevados niveles de humedad y presencia de viento, factores que generan una sensación térmica inferior a la temperatura real, y aumentan la utilización de distintos artefactos para calefaccionar los ambientes en la región durante esta época del año.
En este contexto, se recomienda adoptar hábitos seguros para prevenir accidentes domésticos y reducir riesgos vinculados a incendios o intoxicaciones por monóxido de carbono.
Entre las principales recomendaciones se encuentran: * Mantener una ventilación permanente en los ambientes, aunque las temperaturas sean bajas.
* Revisar periódicamente estufas, calefones y calefactores mediante personal matriculado.
* No utilizar hornallas, hornos o braseros para calefaccionar espacios cerrados.
* Evitar secar ropa sobre estufas o acercar materiales inflamables a fuentes de calor.
* Verificar que las rejillas y salidas de ventilación permanezcan despejadas.
* Apagar artefactos que no sean aptos para funcionamiento continuo antes de dormir o al ausentarse del hogar.
* Prestar atención a síntomas como dolor de cabeza, mareos, náuseas, sueño excesivo o cansancio repentino, que pueden ser señales de intoxicación por monóxido de carbono.
Desde el Municipio se recuerda que pequeñas acciones preventivas contribuyen a cuidar la salud y la seguridad de las familias durante los meses de menor temperatura, promoviendo el uso responsable de los sistemas de calefacción en viviendas y espacios cerrados.
