
La propuesta se basó en el intercambio de cinco botellas de plástico por un plantín producido en espacios municipales como el Vivero Cosme Argerich de San Clemente y el Parque Ambiental de Nueva Atlantis. De este modo, se promovió la separación de residuos, la recuperación de materiales y la participación ciudadana en el cuidado del medio ambiente.
En el EcoCanje, el municipio trabajó de manera articulada con la cooperativa Reciclando Vidas, que recibió los materiales recolectados para realizar su acondicionamiento y reincorporarlos a nuevos procesos productivos. Así, los envases separados por la comunidad ingresan al circuito de reciclado y se evita que sean descartados junto con los residuos comunes.
Los resultados reflejan un crecimiento sostenido de la iniciativa, que fue ampliando su alcance territorial desde las primeras ediciones. El año pasado se distribuyeron 1.600 plantines y se recuperaron más de 8.000 botellas, cifras que se superaron en 2026.


