
La gripe es una enfermedad respiratoria contagiosa que puede afectar tanto a niños como a adultos. Por este motivo, se recomienda mantener hábitos de cuidado que contribuyan a proteger la salud individual y colectiva.
Entre las principales medidas preventivas se encuentran el lavado frecuente de manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos, cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar utilizando el pliegue del codo o un pañuelo descartable, evitar lugares cerrados y con gran concentración de personas cuando se presentan síntomas, y utilizar cubreboca en situaciones de riesgo.
Además, se aconseja mantener una alimentación saludable, incorporando frutas y verduras, una adecuada hidratación, actividad física regular y un buen descanso para fortalecer el sistema inmunológico.
Desde el sistema de salud municipal, a través de «Cuidar la Vida», se recuerda que ante la presencia de fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal o dolores musculares es importante consultar en el centro de salud más cercano para recibir atención y orientación profesional.
La prevención es una herramienta fundamental para cuidar la salud de toda la comunidad.
